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JAPÓN SAGRADO. UN VIAJE A LOS LUGARES MÁGICOS DE JAPÓN

VIAJAR

08/02/2018

         
 
Como en la mayoría de países budistas, surgen distintas escuelas y ramas budistas; entre las escuelas más importantes podemos destacar, por orden cronológico: Tendai, Shingon, Nenbutsu, Shugendo, Jodoshu y Zen, cada una de ellas con sus distintas ramas.

En Japón conviven ambas religiones, fusionadas hasta tal punto que solemos encontrar templos budistas y santuarios shinto compartiendo el mismo lugar, formando un solo núcleo espiritual. Templos y santuarios se protegen y potencian mutuamente. Tanto los templos como los santuarios están edificados en lugares sagrados de la costa y las montañas, aunque también podemos encontrar lugares energéticos y sagrados en el
centro de grandes ciudades como Tokio.


El Palacio Imperial de Tokio (residencia de la familia imperial) y su entorno, plazas, parques y jardines, está considerado uno de los chacras principales de la Tierra. 

Es sorprendente ver este inmenso espacio vacío en pleno centro de Tokio, una ciudad que con su área metropolitana llega a reunir a más de 35 millones de personas.

Otro de los lugares sagrados de Tokio es el santuario shinto Meiji Jingu, dedicado al emperador Meiji, muy relacionado con la práctica del Reiki.

Dejando Tokio y viajando al Japón más tradicional, no podemos olvidar visitar Kioto, el corazón espiritual de Japón, repleto de templos, santuarios y jardines zen. 

Necesitaríamos meses o quizás años para poder ver y disfrutar de todas sus riquezas culturales y espirituales.

Pero una de mis visitas favoritas es sin duda la montaña sagrada de Kurama. Situada muy cerca de Kioto, en plena naturaleza, es uno de los lugares más energéticos y mágico no solo de Japón, sino de todo el mundo. Sabemos que Kurama es el lugar de nacimiento del Reiki, donde Usui practicó meditación hasta que recibió la sintonización de la transmisión Reiki. Creo que todo practicante de Reiki o terapias sanadoras debería acudir al menos una vez en su vida a este singular lugar.

El camino hasta la cima de la montaña se hace a través de templos, ermitas y santuarios, y siempre es una experiencia inolvidable; la fuerza del Reiki se reactiva y la energía espiritual se renueva. Kurama no es solo un destino para los practicantes de Reiki, toda la zona es un punto energético y una puerta abierta al conocimiento. Desde hace siglos, los japoneses acuden a esta montaña para recibir conocimiento y sabiduría.

Una de las cosas que caracteriza a este mágico lugar es la insólita relación del templo, que pertenece a la escuela de budismo Soto Zen, con las Itako, mujeres ciegas que son chamanes y médiums que realizan sus prácticas mágicas a las puertas del templo. Uno de los cometidos principales de estas singulares mujeres es conectar a sus seguidores con espíritus de familiares fallecidos o guías espirituales.

Esta práctica en la “puerta del infierno” es complementada por los feligreses, procedentes de todo Japón, con las ceremonias budistas en el templo, principalmente destinadas a la petición de salud, curación y fortuna Osoresan, o “La Montaña del Miedo”, es un lugar inquietante, está considerado como una puerta de conexión con el “más allá”. Un sitio donde los espíritus de los fallecidos cruzan a otra dimensión y se comunican con los vivos.

Pasar la noche en este templo tan especial puede ser una experiencia que nunca se olvida.

Viajando por Japón podemos encontrar muchos lugares mágicos, llenos de energía espiritual y sanadora. En sus montañas, valles y bosques se encuentran seres, duendes y entidades.

En sus templos se puede practicar meditación y asistir a ceremonias budistas. En sus santuarios se celebran ceremonias de sanación y purificación.


Necesitaríamos meses 
o quizas años para poder ver o disfrutar de todas las riquezas Naturales de Japón

Cuando pensamos en un viaje espiritual solemos escoger países como el Tíbet, Bután, India, Sudamérica o incluso África.

No solemos incluir Japón en nuestra idea de viaje religioso o de autocrecimiento. Quizás debido a que las agencias de viajes convencionales o alternativas no suelen considerar a este país como un destino para realizar rutas de caràcter espiritual o por la idea que un país industrialmente desarrollado no puede convivir con el concepto de vida religiosa.

Sin embargo, Japón sorprende por su equilibrio entre modernidad y tradición, prosperidad y espiritualidad, industria y naturaleza.

No podemos olvidar que Japón es la cuna de muchas prácticas de desarrollo personal y terapias muy conocidas y extendidas por el mundo: shiatsu, reiki, zen, doin, itothermie, sotai, kinesiotaping, aikido, nankai, ikebana, ceremonia del té y muchas más, tanto tradicionales como modernas.

Cuando viajamos a Japón, podemos encontrar signos de su espiritualidad en cualquier lugar de sus ciudades, pueblos, montañas y costas. La mayoría de los japoneses viven intensamente su vida religiosa; sus templos y santuarios rebosan gran actividad a lo largo de todo el año.

Una de las cosas que más sorprende a los occidentales es la armoniosa convivencia entre las dos grandes prácticas espirituales japonesas: el Budismo y el Shinto. 
El Shinto es la religión autóctona de Japón.


Su origen es mitológico y se relaciona con la llegada de “seres” celestiales a la Tierra hace millones de años. Se caracteriza por el culto a una gran variedad de dioses (kamis) y entidades de la naturaleza. Muchos lugares en la geografía japonesa son la residencia de dioses y seres mitológicos, como los kappa, duendes del agua y guardianes de la medicina, y los tengu, habitantes de los bosques frondosos, transmisores de la sabiduría, las artes marciales y el conocimiento espiritual, e intermediarios entre el hombre y los dioses. Los seres mitológicos del folclore japonés son muy numerosos y sus actividades suelen mezclarse con las prácticas budistas, sintoístas y chamánicas.

El Budismo es una religión “prestada”, llega a Japón procedente de Corea en el siglo VI y se extiende rápidamente por todo el país.

Siendo al principio una religión cortesana, llega a convertirse a lo largo de los siglos en la religión de todas las clases sociales.

 
FUENTE: LAECO.NET