GIROSALUT Comunicación Castell-platja d'aro Girona

ESTAR CASADOS INTERIORMENTE

POR MARIA ARGELINA PÉREZ

09/08/2019

Respirar, en sí mismo, no genera una acción sanadora pues no usamos ni la mitad de nuestra capacidad. La respiración atenta puede eliminar toxinas para oxigenar las células

Cuando abordamos la sexualidad solemos tomar inmediatamente el lado externo, en cómo hago sentir al otro o cómo me hace sentir el otro. Al mirar un solo lado nos perdemos del sendero unificado del campo energético y de emanación dual y total. La sexualidad es gozo, sin embargo, ¿cómo nos encaminamos a esta experiencia? Para responder esta pregunta, hay que comprender lo más esencial y básico de todo ser vivo: respirar.

Desde el momento que nacemos la activación esencial es: tomar aliento de vida. El logro de pasar por el anillo de fuego que representa el umbral del útero, se celebra respirando
junto a la liberación emocional con sonido. Hemos llegado a la encarnación. Y lo que antecede a ese momento es el encuentro sexual de nuestros padres para sembrarnos y
gestarnos. El proceso sexual es creativo y requiere de elementos como fuego (vitalidad), aire pensamientos y sonidos), agua (emociones y sentimientos) y tierra (cuerpo y materia), alquimizándose para darse.

Si haces una pausa, te das cuenta que todo está tejido, que la sexualidad es un gran momento creativo dentro y fuera de ti. Con prácticas respiratorias atentas y conscientes, profundizamos en espacios físicos, emocionales y mentales que estaban casi muertos o dormidos, así también a la subconsciencia.

De esta misma forma, en los genitales y zonas erógenas van quedando grabaciones de sexualidad básicas o tóxicas, o ambas, divididas del verdadero proceso de gozo que representaría un cuerpo unificado y vivo.

Para encaminarnos a una experiencia de sexualidad sagrada y consciente, será esencial realizar la alquimia interior que se realiza al 
respirar profunda y unificadamente.

Casémonos dentro para lograr una sexualidad externa más plena y despierta.


SIÉNTATE CÓMODAMENTE Y CIERRA LOS OJOS

• Siente tu cuerpo y visualiza la dualidad natural que somos.
• Respirando suave y profundo, reconoce cada dualidad: dos ojos, dos orejas, dos fosas nasales y cómo está todo esto unido.
• Visualiza las partes de tu cuerpo físico dobles y cómo para existir están unidas y/o vinculadas. En el interior pasa igual, unas identificables, como riñones, ovarios, testículos.

Otras no son obvias como cada célula, glándulas, órganos. Esta visualización dual te mostrará cómo lo que crees que no es dual está conectado con un par opuesto como la boca con la vagina, el hígado con el útero, y sorpresas así.

• Ahora bien, sigue descubriendo la dualidad de su esencia.

• Inhala y exhala, suave y profundo. Observa que la energía circulante en los 3 centros de tu cuerpo (útero-ombligo, centro de pecho y entrecejo), es continua y en espiral.

• Conserva el momento y concentra para finalizar y cerrar esta imagen en tu corazón.

• Inhala y exhala, suave y profundo. física, y descubrirás la dualidad energética, estás diseñado en femenino y masculino, dos polaridades complementarias.

• Visualiza tres puntos de concentración de la energía que asciende y desciende a través
de tu cuerpo y visualiza espirales de tus piernas y manos al útero-ombligo, de tus piernas y manos al centro de tu pecho, y de las piernas y manos al entrecejo.

• Inhala y exhala, suave y profundo.

• Con profundidad y suavidad contempla el flujo de energía que se ha activado y permite al cuerpo moverse espontánea y libremente.

• Inhala y exhala, suave, profundo y libre. Acompaña este momento con música que te ayuda a introspectar y con elementos que te hacen percibir y relacionar un espacio con lo sagrado.












Fuente: rezpirayoga.com