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ENTREVISTA A BYRON KATIE

Por Francesc Prims

16/04/2018

Entrevista a Byron Katie

Byron Kathleen Reid, ‘Katie’, sufrió una severa depresión a los treinta años, que se prolongó durante una década. Hasta que de repente tuvo una revelación que transformó su vida: Katie comprendió que cuando creía que algo debería ser diferente de cómo era ella sufría, y que cuando no creía estos pensamientos sentía paz. Comprendió que podemos cuestionar estos pensamientos y, mediante el encuentro con la realidad como es, experimentar el gozo y la libertad. Katie desarrolló un método de indagación sencillo y, sin embargo, poderoso llamado El Trabajo, que hace alcanzable esta

Hoy día a menudo escuchamos el mensaje de que podemos cambiar la realidad y construirla de acuerdo a nuestros deseos. No obstante, y no sé si un poco en contraposición con esto, Vd. habla de “amar lo que es”. ¿Podría desarrollar este concepto?

La gente a menudo cree que querer lo que no tenemos es mejor que querer lo que tenemos. Y esa es una manera muy difícil de vivir. Es lo que la gente intenta hacer con enseñanzas como las de El Secreto, lo cual es una receta para la decepción. El Secreto: “Puedes tener todo lo que quieras.” El Trabajo: “Puedes querer todo lo que tienes.” El Secreto: “Hágase mi voluntad. Yo sé qué es lo mejor para mí.” El Trabajo: “Hágase Tu voluntad (=Tu voluntad es hecha). Lo que es mejor para mí es lo que de hecho ocurre.” El Secreto: “Puedes controlar tus pensamientos.” El Trabajo: “Tú no eres el pensador. No es posible suprimir tus pensamientos estresantes. Pero cuando los cuestionas, ellos comienzan a dejarte a ti.” El Secreto: “Puedes manifestar tus pensamientos positivos como realidad.” El Trabajo: “La realidad ya es lo mejor que podría manifestarse.” Cuando te das cuenta de esto, estás fuera de peligro. Siempre te encuentras en una posición de amar lo que es, sin limitación o excepción. Y no te equivocas, debido a que eres consciente de que no solamente tienes todo lo que necesitas, sino de que tienes más de lo que necesitas, en cada momento de tu vida y más allá.

“El verdadero secreto es amar lo que es. Yo amo lo que es porque este ‘lo que es’ ahora mismo ¡es todo lo que es y será siempre! Ahora mismo, no más adelante, todas mis necesidades son satisfechas, todos mis deseos, todo lo que quiero está claramente delante de mí y mis ojos están abiertos a ello, y el sentimiento es de amor y gratitud por todo lo que está ahora mismo a mi entera disposición sin que yo lo haya esperado o siquiera lo haya pedido, haya rezado por ello o lo haya planeado. No es ningún ‘pensamiento positivo’. Aquí no hay atajos. “Yo sugiero que la persona escriba sus pensamientos estresantes y que luego los cuestione con las cuatro preguntas de El Trabajo (The Work), y que luego invierta esos pensamientos y encuentre ejemplos específicos y auténticos de cómo cada inversión es verdad.  Cuando hayas hecho esto, lo que te quedará es una mente que ama lo que es. No solamente lo acepta: lo ama, porque ama cada pensamiento que está pensando.

“Yo soy una amante de lo que es, no porque sea una persona espiritual, sino porque duele cuando discuto con la realidad. Podemos saber que la realidad está bien tal como es porque cuando discutimos con ella experimentamos tensión y frustración. No nos sentimos naturales ni equilibrados. Cuando dejamos de oponernos a la realidad, la acción se convierte en algo sencillo, fluido, amable y seguro.

Cuando Vd. habla de que permanezcamos con nuestros propios asuntos ¿qué quiere decir con ello?

Tras haber estado muy confundida durante muchos años, me di cuenta de algo. Me di cuenta de que solo existen tres tipos de asuntos en el Universo: los míos, los tuyos y los de Dios. (Para mí, la palabra Dios significa ‘realidad’. La realidad es Dios porque rige. Todo lo que escapa a mi control, al tuyo y al de cualquier otra persona es lo que yo denomino los asuntos de Dios.)

“También me di cuenta de que cuando me encuentro mentalmente fuera de mis propios asuntos lo experimento como estrés. Cuando permanezco en mis propios asuntos mi corazón se encuentra en paz y estoy totalmente disponible para otra persona.

“Buena parte de nuestro estrés proviene de vivir mentalmente en los asuntos ajenos. Cuando pienso: “Necesitas encontrar un trabajo, quiero que seas feliz, deberías ser puntual, necesitas cuidar mejor de ti mismo”, me estoy ocupando de tus asuntos. Cuando me preocupo por los terremotos, las inundaciones, la guerra o cuándo o cómo moriré, me estoy ocupando de los asuntos de Dios. Si me ocupo mentalmente de tus asuntos o de los de Dios, el efecto es la separación. Me di cuenta de esto a principios de 1986. Cuando, por ejemplo, me iba mentalmente a los asuntos de mi madre con pensamientos del tipo “mi madre debería comprenderme”, experimentaba de inmediato un sentimiento de soledad. Y comprendí que siempre que me había sentido herida o sola me había estado ocupando de los asuntos de otra persona.

“Si tú estás viviendo tu vida y yo estoy mentalmente viviendo tu vida, ¿quién está aquí viviendo la mía? Los dos estamos ahí fuera. Estar mentalmente en tus asuntos me impide estar presente en los míos. Me separo de mí misma y me pregunto por qué razón mi vida no funciona.

“Pensar que yo sé lo que es mejor para los demás es no estar en mis asuntos. Incluso pensarlo en nombre del amor es pura arrogancia, y el resultado es tensión, ansiedad y miedo. ¿Sé lo que es adecuado para mí? Ese es mi único asunto. Déjame ocuparme de ello antes de tratar de resolver tus problemas por ti.

“Si comprendes los tres tipos de asuntos lo suficiente como para ocuparte mentalmente de los tuyos propios, esto puede liberar tu vida de una manera que ni siquiera eres capaz de imaginar. La próxima vez que sientas tensión o incomodidad, pregúntate de quién son los asuntos de los que te ocupas mentalmente ¡y quizá rompas a reír! Esa pregunta puede traerte de vuelta a ti mismo. Tal vez llegues a descubrir que, en realidad, nunca has estado presente y que te has pasado toda la vida viviendo mentalmente en los asuntos de otras personas. Simplemente el darte cuenta de que estás en los asuntos de otro puede traerte de vuelta a tu maravilloso ser.

eltrabajo-2Sin embargo, cuando nos invita a invertir los pensamientos que nos hacen sufrir ¿cómo podemos incorporar esta inversión como algo natural y no como un artificio forzado?

En realidad, mi invitación es a cuestionar tus pensamientos estresantes, y solo tras haber contestado las cuatro preguntas de El Trabajo es cuando invito a la gente a que invierta sus pensamientos estresantes. Una parte esencial de la inversión es encontrar al menos tres ejemplos específicos y auténticos de cómo la inversión es tan cierta o más que el pensamiento original.

“Al aplicar El Trabajo a un pensamiento estresante, la pregunta te educa. Una vez educado sobre la verdad del pensamiento y sus efectos, cómo reaccionas ante él cuando lo crees y quién serías si no lo creyeras, estás preparado para experimentar su opuesto u opuestos. Tomemos el pensamiento “Paul debería escucharme”. Se trata de un pensamiento estresante que puede causar un gran sufrimiento. Pero una vez lo he indagado puedo experimentar con sus opuestos, lo cual puede ser muy liberador. Una inversión sería: “Paul no debería escucharme.” ¿Cómo podría ser esto verdad? Es mi labor, al hacer El Trabajo, encontrar al menos tres ejemplos específicos y genuinos (con respecto a la situación sobre la que he escrito) de cómo tal afirmación es verdad en mi vida. Para empezar, no debería escucharme porque en esa situación yo estaba muy frustrada y fuera de control, expresándome de forma incomprensible, y ni siquiera era fácil para mí entenderme a mí misma. En segundo lugar, tampoco debería escucharme porque estaba diciendo cosas muy hirientes sobre él. Y en tercer lugar, en retrospectiva, puedo ver en qué tenía él razón y yo no.

Otras inversiones podrían ser: “Yo debería escuchar a Paul” y “Yo debería escucharme a mí misma”. De nuevo, mi labor es la de contemplar en silencio cada inversión y encontrar ejemplos específicos y genuinos de cómo cada inversión es verdad en la situación sobre la que estaba escribiendo. Si puedo encontrar ejemplos sinceros, entonces no hay nada forzado, artificial o intelectual en el proceso. Es una experiencia amable, y puede ser muy divertida, incluso a pesar de mi ego incomodado o asustado, porque simplemente estoy buscando ejemplos que siento que son verdad para mí.

¿Cómo explica Vd. su ‘inversión’ de una de las principales leyes espirituales, la de “no juzgarás a los demás” a “júzgalos”?

“No deberías juzgar a los demás” no es una ley espiritual. Para la mayoría de nosotros no es más que una quimera. Nadie puede hacerlo y la gente se deprime cuando lo intenta. Todos juzgamos a los demás. Así es simplemente como funciona la mente. Durante miles de años nos han enseñado a no juzgar pero, seamos realistas, aun así lo hacemos todo el tiempo. Lo cierto es que todos tenemos juicios ocupando nuestras cabezas. Mediante El Trabajo por fin tenemos permiso para dejar que esos juicios se expresen, o incluso griten, sobre la Hoja de Trabajo Juzga-a-tu-Prójimo. Podemos encontrar que incluso los pensamientos más desagradables pueden ser recibidos con comprensión y amor incondicional. Así que yo digo “Juzga a tu prójimo, escríbelo, haz cuatro preguntas e inviértelo”. ¿Quién dice que la libertad tiene que ser complicada?

¿Cómo y por qué este juzgar a los demás está a un solo paso del perdón?

Para mí, el perdón significa descubrir que lo que tú creías que había pasado realmente no pasó. Hasta que puedas ver que no hay nada que perdonar, no has perdonado realmente. Nadie ha herido nunca a nadie. Nadie ha hecho nunca nada terrible. No hay nada terrible excepto tus pensamientos no identificados y no indagados acerca de lo que pasó. Así que cada vez que sufras identifica los pensamientos que estás pensando, indaga y libérate a ti mismo. Sé un niño. Empieza desde la mente que no sabe nada. Conduce a tu ignorancia hasta la libertad.

¿Es recomendable juzgarse a uno mismo también?

Si eres nuevo en el proceso de indagación, recomiendo firmemente que al principio no escribas sobre ti mismo. Si empiezas juzgándote a ti mismo tus respuestas encerrarán motivos ocultos y las soluciones limitadas que nunca han funcionado. Juzgar a otro, indagando e invirtiendo tus pensamientos después, es el camino directo hacia la comprensión de ti mismo. Puedes juzgarte a ti mismo más adelante, cuando hayas realizado el proceso de indagación el tiempo suficiente como para confiar en El Trabajo.

“Si comienzas dirigiendo el dedo acusador hacia afuera entonces la atención no recae sobre ti. Podrás simplemente soltarte sin censurar tus juicios. Con frecuencia estamos muy seguros de lo que otras personas necesitan hacer, cómo deberían vivir y con quién deberían estar. Tenemos vista perfecta en lo que se refiere a otras personas pero a menudo no estamos tan seguros con respecto a nosotros mismos.

“Cuando realizas El Trabajo, comprendes quién eres al ver quiénes crees que son otras personas. Con el tiempo, llegas a ver que todo lo que está fuera de ti es un reflejo de tu propio pensamiento. Eres el narrador de la historia, el proyector de todas las historias y el mundo es la imagen proyectada de tus pensamientos.

“A menudo la gente me dice: “¿Por qué tengo que juzgar a mi prójimo? Ya sé que el problema soy yo.” Yo les digo: “Te entiendo. Y por favor confía en el proceso. Juzga a tu prójimo y sigue las sencillas instrucciones.”

eltrabajo-1Vd. está de acuerdo con la frase “si deseo un mundo diferente debo empezar por mí mismo”. ¿Qué significa para Vd. que una persona cambie?

Desde el principio de los tiempos, la gente ha intentado cambiar el mundo para ser feliz. Esto nunca ha funcionado porque aborda el problema al revés. El Trabajo nos brinda una manera de cambiar el proyector (la mente) en lugar de lo proyectado. Es como cuando hay una pelusa en la lente de un proyector. Creemos que hay una imperfección en la pantalla e intentamos cambiar a esa o aquella persona, o quienquiera que sea sobre quien parezca recaer la imperfección. Pero intentar cambiar las imágenes proyectadas constituye un esfuerzo inútil. Una vez que comprendemos dónde está la pelusa, podemos limpiar la propia lente. Esto es el fin del sufrimiento y el principio de un poco de dicha en el paraíso.

“Cuando cuestionas tus pensamientos estresantes, la vida siempre se vuelve más amable. La realidad es siempre más amable que las historias que contamos acerca de ella.

El objetivo de dos de las cuatro preguntas de El Trabajo es el de ayudarnos a determinar si el pensamiento que tenemos concuerda o no con la realidad. ¿Es siempre la respuesta correcta que el pensamiento no concuerda con la realidad o es igualmente correcto mantener que el pensamiento es verdad?

Las dos primeras preguntas de El Trabajo son “¿Es verdad?” y “¿Puedes saber que es verdad con absoluta certeza?” Invito a la gente a que contesten con un simple “Sí” o “No”, nada más. Cualquier respuesta es buena, siempre que te estés diciendo la verdad. Mucha gente encuentra que pueden profundizar más con la segunda pregunta, pero si tu respuesta a la primera pregunta es “No”, sáltate la segunda pregunta y continúa con la tercera. Pero si tu respuesta es “Sí” y al permanecer en silencio con la segunda pregunta y contemplándola con sinceridad tu respuesta sigue siendo “Sí”, está bien. Simplemente continúa con la tercera pregunta.

¿Qué significa para Vd. ‘tener razón’ y cómo aconseja a la gente que aborde esta necesidad de tener razón?

La necesidad de tener razón es muy fuerte y un apoyo esencial de nuestra falsa identidad (la sufridora y confundida personalidad que creemos que somos). Pero una vez empiezas a realizar El Trabajo habitualmente, especialmente si es una práctica diaria, la necesidad de tener razón comienza a disolverse. A veces pregunto a la gente: “¿Prefieres tener razón o ser libre?” 

Si los pensamientos no son algo personal, sino simplemente algo que ocurre, ¿por qué eligen a la misma persona repetidamente? ¿Y qué hace que la persona siga fiel a ellos?

Es cierto que los pensamientos no son personales. Vienen y van. Solo cuando los creemos se convierten en un problema. Los creemos, nos apegamos a ellos, incluso podemos obsesionarnos con ellos, y entonces nuestro mundo se vuelve muy complicado, doloroso y problemático.

“Los pensamientos son como la brisa, o las hojas de los árboles, o las gotas de la lluvia. Aparecen así como así, y mediante la indagación podemos entablar amistad con ellos. ¿Discutirías con una gota de lluvia? Las gotas de lluvia no son personales, como tampoco lo son los pensamientos. Una vez que has recibido un concepto doloroso con comprensión, la próxima vez que aparezca quizá te resulte interesante. Lo que solía ser la pesadilla ahora es solo algo interesante. La siguiente vez que aparezca, tal vez te resulte incluso divertido. La siguiente vez quizá ni siquiera lo adviertas. 
 

eltrabajo-5Vd. dice que al realizar El Trabajo la mente pregunta y el corazón responde. ¿Cómo podemos estar seguros de que no es la mente la que responde a la mente?

‘Corazón’ es la palabra que utilizo para la polaridad más amable y sabia de la mente. El Trabajo, la parte neutral de la mente, es el puente que puede transportar la polaridad asustada de la mente-que-sabe a la otra polaridad, la mente iluminada. Esta parte neutral puede ofrecer a la polaridad asustada la opción de abrirse a la otra polaridad, que es la polaridad de la mente que guarda soluciones infinitas, amables e ilimitadas, y opciones cuerdas y claras (respuestas que tienen sentido para la mente cerrada, trastornada, atascada, confundida, atribulada y no iluminada). Claro que todo esto no es más que una metáfora, ya que solo hay una mente. La cuestión es que cuando la mente está cerrada el corazón está cerrado, y cuando la mente está abierta el corazón está abierto. Es así de sencillo.

“No hace falta preocuparse sobre qué parte de la mente está contestando; es la verdad lo que te hace libre, y este es el único sanador en este proceso, y no hay necesidad de acertar al enfrentarnos con estas cuatro preguntas. Sencillamente sé amable contigo mismo, pregunta y espera, y tu propia verdad te hará libre. Una a una, contempla cada afirmación de la Hoja de Trabajo Juzga-a-tu-Prójimo mientras cuestionas silenciosamente cada una e invierte la afirmación en la que estés trabajando. A lo largo de este proceso, explora el abrirte a posibilidades que están más allá de lo que crees que sabes. No hay nada más emocionante que descubrir qué se esconde más allá de la menteque- sabe. “Es como bucear. Continúa haciendo la pregunta y espera. Contémplala. Sumérgete lo más profundamente que puedas. No lo apresures. En el silencio permite que la respuesta te encuentre a ti.

Al final de El Trabajo debemos afirmar que estamos dispuestos a que la situación dolorosa nos asalte de nuevo, que incluso esperamos con ilusión que esto sea así. ¿Acaso no estamos, a través de una invitación como esta, haciendo que se manifieste de forma permanente en nuestras vidas?

De ninguna manera. La gente piensa que si imaginan una situación aumentan la probabilidad de que ocurra. Eso es superstición, una forma vieja de pensar, y espero que todos acabemos trascendiendo este tipo de temores infantiles. Cuando inviertes una afirmación que empieza con “No quiero volver a…”, y dices “Estoy dispuesto a…” o “Espero con ilusión…”, esto no quiere decir que deseas que la situación dolorosa suceda de nuevo. Quiere decir que estás abierto a ello, que tu mente puede contemplar la situación de nuevo y a partir de ella aprender qué cuestionar a continuación. “La inversión tiene que ver con abrazar la vida en su totalidad. Decir “Estoy dispuesto a…” (y sentirlo) crea apertura, creatividad y flexibilidad. Cualquier resistencia que puedas tener se suaviza, permitiéndote que te relajes en vez de que sigas aplicando desesperadamente la fuerza de voluntad o de que intentes obligarte a erradicar un temor o desagrado hacia la situación y eliminarla de tu vida. Decir y sentir “Espero con ilusión…” te abre de forma activa a la vida y eso te enseña con claridad y despliega lo que hay que cuestionar a continuación.

Por ejemplo, “No quiero volver a vivir con Paul si no cambia” se convierte en “Estoy dispuesta a vivir con Paul si no cambia” y “Espero con ilusión vivir con Paul si no cambia”. Más te vale esperarlo con ilusión; podrías encontrarte viviendo con él, incluso aunque solo fuera en tu cabeza. (He trabajado con gente todavía amargada a pesar de que su compañero lleva muerto veinte años.) Vivas o no con él, probablemente volverás a tener este pensamiento y puede que sientas el consiguiente estrés, culpa, miedo o depresión. Espera con ilusión estos sentimientos; son recordatorios de que es hora de hacer El Trabajo, para despertarte. Los sentimientos incómodos te devolverán a El Trabajo. Esto no significa que tengas que vivir con Paul. Solo quiere decir que ya no te estás cerrando a la realidad. La buena disposición abre la puerta a todas las posibilidades de la vida.

 

Vd. nos guía a través del proceso de El Trabajo con relación a los demás, pero también ha elaborado preguntas sobre cómo nos relacionamos con nuestro propio cuerpo, o el dinero. ¿Se puede aplicar El Trabajo a cualquier cuestión sin ningún límite? ¿En base a qué pautas?

Sin ninguna duda, El Trabajo puede ser aplicado a cualquier cuestión sin límite. Cualquier pensamiento que te esté produciendo estrés (sea sobre las personas que hay en tu vida, tu cuerpo, el dinero, el estado del mundo, los políticos, Dios) puedes escribirlo, cuestionarlo, invertirlo y tener una vida feliz. Respecto a las pautas, si las cuatro preguntas son contestadas con sinceridad y a conciencia, ninguna otra pregunta es necesaria.

Tal y como Vd. la describe, la dinámica del proceso de El Trabajo es muy clara. ¿Qué añaden sus libros, seminarios y formación sobre El Trabajo a los documentos que Vd. ofrece en su página web?

Todo lo que tengo que ofrecer se ofrece de forma gratuita en mi página web. Puedes alcanzar la libertad total con esto. “También ofrezco formación intensiva para aquellos que necesitan ayuda adicional. Llevo a cabo una Escuela para el Trabajo de nueve días, un curso de 28 días en California (‘Turnaround House’), un curso intensivo de cinco días (‘No-Body Intensive’) y un extenso proceso de formación para facilitadores en el Instituto para El Trabajo. Todos estos cuestan dinero y nadie necesita hacer ninguno de ellos para obtener todo el beneficio de El Trabajo. La ventaja que proporcionan los eventos mencionados es que te permiten tomarte un tiempo libre en tu ocupada vida para concentrarte únicamente en la indagación conmigo y con mi experimentado personal. “Existe también una Línea de Ayuda gratuita a través de thework.com/espanol, para aquellos que deseen experimentar el ser guiados por un facilitador a la hora de cuestionar sus pensamientos estresantes en su Hoja de Trabajo.












Fuente: Athanor