GIROSALUT Comunicación Castell-platja d'aro Girona

EL AURA DE LA SANGRE. EL TEST SANGUÍNEO DE WILHEM REICH

ORGONOMÍA. En este artículo, tras una aproximación de la energía orgánica de Wilhem Reich, se expone cómo se puede determinar la vitalidad de una persona a través del aura de su sangre.

10/06/2019

POR DR. CARLES FRIGOLA

En este artículo, tras una aproximación de la energia orgónica de Wilhem Reich, se expone cómo se puede determinar la vitalidad de una persona a través del aura de su sangre.

La orgonomia es la ciencia que trata sobre el estudio de la energía orgónica cósmica, la energía primordial de lo viviente y parte integral de toda la Naturaleza, desde las partículas microscópicas a las más grandes galaxias.Se trata de una energía primaria, preatómica, pulsatoria, protoplamática y antigravitacional a partir de la cual evoluciona la vida, la inteligencia, el pensamiento y las emociones humanas.

El austríaco Wilhem Reich (1897-1957) fue el precursor del estudio de la energía orgónica. Como alumno de Sigmund Freud, comenzó partiendo de la ciencia del psicoanálisis para relacionar más tarde las conexiones existentes entre las enfermedades psicosomáticas y los bloqueos de la energía en el organismo. Sus estudios le llevaron a constatar que al disolver las tensiones somáticas en el curso de la psicoterapia, las tensiones psíquicas se disolvían al mismo tiempo. A partir de esto planteó la hipótesis de que las tensiones neuromusculares (la armadura) eran capaces de producir numerosos síntomas nerviosos y orgánicos.

Wilhem Reich fue el primer psicoanalista que combinó las técnicas biofísicas con las técnicas verbales establecidas en la psicoterapia. Sus enfoques analíticos, somáticos y emocionales fueron la inspiración de la mayor parte de las técnicas y terapias corporales publicadas hoy día, entre ellas la Bioenergética y la Gelsalt, porcitar dos de las más conocidas.

Al atender a sus numerosos pacientes en el transcurso de su función de primer auxiliar de la policlínica fundada por Freud y después como subdirector de ella, Reich observó que durante los tratamientos, muchos pacientes señalaban reiteradamente a sus médicos que al relajar sus tensiones percibían de una manera clara unas corrientes vegetativas en su cuerpo. A partir de ese punto verificó de qué manera la salud emocional y física depende, en última instancia, de cómo el organismo humano maneja sus impulsos sexuales y que la llave que regula la función del metabolismo corporal es la función del orgasmo: la descarga total de la energía sexual.

Todas estas observaciones clínicas le llevaron a la conclusión de que la energía sexual queda congestionada en la armadura muscular y caracterial (nuestro carácter) como si creáramos unos grifos o barreras que cierran el paso del flujo de nuestra energía. Cuando esta energía se bloquea, aparece la enfermedad en todas sus expresiones.

Después de muchos años de investigación, Reich llegó a la conclusión de que existe una única energía que se experimenta como sensaciones corporales, se intercambia en las relaciones sexuales, genera la vida animal y vegetal y que es la base para el proceso físico primario en la creación del cosmos. Al estudiar los huracanes, la aurora boreal, la formación de las tormentas, encontró que todo ello provenía de la superimposición cósmica. Él fue uno de los pioneros que consideró al planeta Tierra como un organismo vivo, tal como lo hace la hipótesis Gaia.

Reich encontró que esta energía preatómica posee unas características físicas distintas y nuevas para la ciencia oficial. Por ejemplo, contradice la segunda ley de la Termodinámica y se opone radicalmente a las energías secundarias, como son la energía nuclear o la energía electromagnética.

Cientos de pensadores e investigadores se han aproximado a esta energía primordial universal. El pensamiento humano la ha denominado Prana en la India, Chi en China, y Dios en occidente. Reich denominó a esta energía primordial con el nombre de Orgón, por sus manifestaciones en el organismo denominó a la ciencia que la estudia Orgonomía.

La fuerza ódica, la “hormone” de Aristóteles,la fuerza vital, el magnetismo de Mesmer, el Elan Vital, la líbido de Freud, El gran Espíritu, la Energía de la Acupuntura, la Homeopatía (Water Structuring Energy), las esencias florales de Bach, la fuerza Astrofísica, el Éter, el Plasma, el efecto Kirlian, el campo morfogénico, los fractales, el campo electrodinámico, el red shif de los radiotelescopios, son diversas expresiones de esta energía primordial.

El test sanguíneo de Reich Reich descubrió la energía orgónica en cultivos de lo que llamó biones radiantes provinientes de la arena oceánica con la que estaba experimentando. Encontró que cada sustancia viva y no viva cuando se desintegra al colocarla a la incandescencia se fragmenta en corpúsculos denominados “biones”, que son vesículas o “paquetes” de energía concentrada. Observando estos biones con el microescopio, después de varias semanas, Reich sufrió una conjuntivitis y al coger los tubos que contenían los cultivos de estos biones, notó una sensación de calor y picor.


Como vehículo de la vida, la sangre humana es el tejido más dinámico del cuerpo: constantemente se está renovando. Reich pensó que la célula hemática (el glóbulo rojo) era un sistema orgonótico (energético) microscópico. El exámen de las células hemáticas en estado vivo nos da, por lo tanto, una información sobreel estado energético de la persona en cuestión. En otras palabras, a través de este exámen de vitalidad podemos conocer su capacidad para mantener y regular la carga bioenergética.

En las células vigorosas, pertenecientes a un organismo sano, existe suficiente energía y se puede observar el campo orgonómico (lo que corresponde al aura) que es brillante, pulsátil, el color blanco-azulado. Es la expresión de la energía orgónica de la célula. Las células de un nivel de energía más bajo, es decir, personas potecialmente enfermas, se colapsan, apareciendo formaciones binosas azuladas como un collar de perlas y con el campo orgonómico menos brillante y más pobre, en el que el aura va desapareciendo.


El organismo enfermo pierde rápidamente su energía, sus células se empiezan a arrugar, a colapsar y pierden finalmente su luminosidad. Dicho de otra manera, la tensión, la vida, la energía de una célula debilitada no es tan grande como la de una célula sana.

Por regla general, cuando un paciente llega a una clínica de Medicina Orgonómica, uno de los parámetros que primero se determinan es el nivel energético de su organismo a través de una gota de sangre; es decir, se observa su carga orgonómica de cara al diagnóstico y a un futuro tratamiento. También se utiliza el test Sanguíneo de Reich (TSR) para propósitos de prevención, tanto en personas normales como enfermos, sean adultos, niños o embarazadas, además de saber cómo los medicamentos y tratamientos naturistas actúan en el organismo humano.


La realización del TSR es sencilla, pero el valor del diagnóstico es incalculable. Por ejemplo, una persona puede estar sana, pero su sangre revelará muchísimo sobre ella. Debe tenerse en cuenta que se examina la sangre viva, sin teñir o fijar, tal como se efectúa en los análisis clínicos de sangre. Con esta metodología se conoce su potencialidad para enfermar, su estado energético, el grado de contaminación de la sangre por las energías secundarias (aparatos fluorescentes, onda corta, radar, ordenadores, rayos X, energía nuclear, etc.), así como su propia capacidad energética: su vitalidad y su “futuro” como organismo vivo.

Contrariamente a Freud, que fue un pesimista y que dejó bien claro que frente al “instinto de muerte” nada se podía hacer al respecto, Reich fue más optimista. No tuvo tiempo de explicarnos el porqué el ser humano quiso abandonar el paraiso terrestre y se volvió contra sí mismo, pero dejó en sus libros el relato de las experiencias. Wilhem Reich es un científico más de este siglo que del pasado siglo XX, ya que sus hallazgos no pudieron ser atendidos por su generación, que lo consideró un visionario, ni por las siguientes. Reich representa el arquetipo del explorador avanzado hacia el futuro que trata de emerger de su propia crisálida.

Carles Frigola es médico psiquiatra, psicoanalista y diplomado en Salud Mental Comunitaria en la Travistock Clinic de Londres. Así mismo, es miembro de la Fundación Wilhem Reich, miembro asociado de la American College orgonomy y editor de la revista de Ciencias Orgonómicas.

Para más información científica consulten:

www.wilhelm-reich.org

blog:
compartir-wilhelmreich.blogspot.com

Telf.: + 34 972 50 62 91